“La ciencia por otros medios”: nuestra investigación en un solo lugar

En septiembre de 2016 nacieron los #LunesDeCiencia en la Universidad Nacional de Quilmes (UNQ). Lo que comenzó como una iniciativa para compartir las investigaciones de los docentes de la casa se convierte en el primer volumen de una colección que, estamos seguros, continuará por mucho tiempo más. El libro puede descargarse de forma gratuita desde el sitio web de la UNQ, así como también desde aquí.

La ciencia por otros medios. Vol. 1 cuenta con 33 notas y entrevistas, realizadas desde el comienzo de la sección hasta octubre de 2017. Agrupa las voces de representantes de los Departamentos de Ciencias Sociales, Ciencia y Tecnología y Economía y Administración, así como también investigaciones generadas en el seno de la Escuela Universitaria de Artes.

Allí, los especialistas cuentan todos los detalles sobre la actualidad de áreas del conocimiento bien diversas como nanotecnología, educación, virus, economía, literatura, música, bacterias, entomología, astronomía y filosofía, periodismo y comunicación, salud, historia y medioambiente, informática, antropología y divulgación. Diferentes aportes se cruzan en un material original que recopila y recupera la multiplicidad de perspectivas y puntos de vista que hay en nuestra institución.

Sin embargo, debemos ser justos y señalar que el libro no agota la totalidad de líneas de trabajo existentes en la UNQ. Esto recién comienza, ya que apenas hemos conversado con una parte muy pequeña –aunque, por supuesto, nada desdeñable– de los recursos humanos que afortunadamente la componen.

El libro comparte título con el Programa de comunicación pública de la ciencia: “La ciencia por otros medios”. Se trata de un pequeño homenaje a Leonardo Moledo, exprofesor de la UNQ y reconocido periodista científico argentino. Fue precisamente él quien popularizó la frase de Isaac Asimov, que aseguraba que “la divulgación es la continuación de la ciencia por otros medios”. A nuestro modo, compartimos ese legado en este libro, porque al fin y al cabo, la ciencia que no es comunicada, la ciencia que no busca de una manera casi desesperada a sus destinatarios, la ciencia que no contempla la existencia de un público mucho más amplio no puede ser concebida como un producto eminentemente cultural.

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